16/01/2018

Paraguay: El desafío es empezar

A pesar de las señales de alarma que suenan en todo el planeta y más recien­temente en Paraguay, no todo el mundo está en plan de destruir la naturaleza. La gente, los jóvenes estudiantes, los niños y niñas y sus padres, quieren hacer algo. Quieren participar. Muchas veces, no sa­ben cómo. Celeste Escobar, analista de sistemas y por sobre todo, mamá preocupada por el desperdicio de papel, es la líder de “Has­ta la Última Hoja” proyecto al que define así: “Se trata de una acción ciudadana de reutilización de cuadernos que empezó en 2013 en Asunción y esta es su quinta en­trega. Durante este proceso, los y las vo­luntarias aprenden de manera directa, el uso responsable de sus propios recursos” por eso desde el inicio, Juntos por la Edu­cación apoya la iniciativa y es la sede del emprendimiento”.

Hasta la Última hoja

UNA CADENA DE PROBLEMAS

Esta organización plantea una solución a un problema que nos compete a todos: el uso responsable y el cuidado del medio ambiente. Se estima que por cada 8.000 hojas de papel de primera, se sacrifica un árbol. En este proyecto se usan tanto las hojas que todavía no han sido utilizadas en el cuaderno como las que ya han sido escritas. Por eso el nombre de “Hasta la Última Hoja” porque todas las hojas de los cuadernos son aprovechadas.

Pero la cadena no termina ahí, con el fin de descomprimir los gastos de la canas­ta familiar, el Ministerio de Educación entrega a los estudiantes de las escuelas públicas un kit escolar al inicio del ciclo lectivo. Esta entrega se cumple la mayoría de las veces en el primer semestre y otras se extiende hasta el segundo. En algunos casos, los cuadernos de “Hasta la Última Hoja” complementan la entrega del Mi­nisterio, en otros, son destinados por vo­tación sobre una lista de organizaciones, a quienes más los necesitan.

Cada cuaderno del tipo “Universitario” corriente, de 50 hojas, utilizado por los alumnos posee entre 10 y 20 hojas limpias, sin uso y el resto, las escritas, se envían a la fábrica de cartones para la confección de las tapas de los nuevos cuadernos. Ce­leste puntualiza: “No nos mueve entregar cuadernos sino la posibilidad de que to­dos busquemos alternativas propias para la reutilización de recursos”.

VOLUNTARIADO

“Hasta la Última Hoja” es una acción ciuda­dana orientada al reciclaje de papel y es tam­bién esta actividad una acción de voluntariado con componentes educativos que posee tres fases:

  1. Voluntariado de Liderazgo, en esta eta­pa inicial, un representante de la acción que se encuentra dentro de una institución educa­tiva, tendrá a su cargo coordinar la captación de donaciones de cuadernos, llevar adelante las charlas de sensibilización, conseguir el permiso para poner un punto de recepción de donaciones en la institución y lograr que las mismas lleguen hasta Juntos por la Educación.
  2. Voluntariado de Clasificación, consiste en una jornada (un sábado, este año se rea­lizó el sábado pasado) desde las 8 horas cuya principal actividad es la separación de los ma­teriales recibidos en:

-Donaciones Reciclables (aquella papelería en desuso que se recicla a nivel industrial a través de la firma Cartones Yaguareté, con la que se realizarán las tapas de los nuevos cua­dernos).

-Donaciones Reutilizables (los cuadernos que se contabilizan para obtener estadísticas que arrojan números claves como el siguien­te: necesitamos de 5 a 6 cuadernos viejos para la creación de un cuaderno nuevo).

  1. Voluntariado de Producción: en esta etapa se elaboran los cuadernos nuevos en base a los cuadernos usados y es el alma del volunta­riado, es el momento en el que REALMENTE se crean los cuadernos.

Esta etapa se inicia hacia el mediados de ene­ro y termina a fines de febrero. Son 6 sema­nas. En esta fase se colabora de lunes a vier­nes y los voluntarios pueden hacer su horario de manera flexible.

LOS BENEFICIOS DE ESTA ACCIÓN

Una vez ensamblados los cuadernos se po­nen a disposición de la ciudadanía formula­rios para recomendar las instituciones que pueden ser beneficiarias. En 2017 se reci­bieron 40.000 cuadernos usados, la mayoría donados por alumnos y alumnas, y como re­sultado se entregaron 8.700 cuadernos reuti­lizados. Los voluntarios tienen voz y voto a la hora de elegir a las entidades beneficiarias. Los voluntarios de la fase de producción son quienes distribuyen los cuadernos entregán­dolos en propias manos, “poniéndole cara a la acción”.

Una acción clara de preservación de los re­cursos naturales llevada a cabo por jóvenes. Una iniciativa que desemboca en aprendizaje y que es todo un ejemplo de lo que podemos sumar con el compromiso de la ciudadanía.

(*) Director de Comunicaciones de Juntos por la Educación, anteriormente se des­empeñó en Telefuturo y RPC en el mismo cargo. Fue profesor de la Universidad Ca­tólica en la carrera de Comunicación y de la Universidad Americana en la carrera de Marketing.