11/09/2017

Paraguay: Educación y trabajo en el siglo XXI

Dentro del ciclo de charlas de Juntos por la Educación, “¿Cómo puede el sector privado liderar las grandes transformaciones sociales?” esta vez, en alianza con Jazmín Mendoza Consultora, estuvo en el país Esteban Morin*, quien planteó las tendencias principales en el mundo del trabajo vinculadas al mundo de la Educación. A continuación citamos algunas de ellas.

Esteban MorinMarcial Diaz

INDIVIDUO SA

Lo que antes era un plan rígido de carrera, por ejemplo, un contador que estu­diaba, se recibía y trabajaba en una empresa siendo contador para ir subiendo de posición en la misma hasta que se retiraba, hoy, es un profesional que ya no se define por un cargo o un rol, sino que se reconoce como una multitud de per­sonas distintas que van construyendo desde esa diversidad. Los individuos se dejan llevar más por sus objetivos definidos como “la marca que quieren dejar en el mundo”. Los diplomas importan menos que la experiencia y las personas tienen una formación caleidoscópica, una educación polifacética.

FUTURABILIDADES

Cuando los estudiantes terminan el colegio, salen de un esquema en el que le dicen qué hacer, cómo hacer y cuándo hacer, para pasar a otro donde todo está permitido, pero no todo es conveniente. Los pilares de las futurabilidades son las 3 mentes para el futuro: mente sintetizadora, mente creativa, y mente ética. A esto se suman las habilidades portátiles: cómo usar el aprendizaje y facilita­dores de aprendizaje (cómo generar las preguntas correctas).

APRENDIZAJE SIN PAUSA

El tema pasa por volverse “expertos en aprendizaje”. Y esto implica generar una cultura.

No todos aprendemos de la misma manera. Es importante que exista la posi­bilidad de que la gente se equivoque para que aprenda de su propia experiencia.

En ese contexto, “ser productivo” no es el equivalente a sufrir. Para “hacer” las nuevas generaciones exigen entender el por qué. En esa toma de decisiones, se dejan llevar no solamente por el deber, sino también por el deseo, porque así el camino es más llevadero y productivo y, a pesar de que en el recorrido tendrán que sacrificar algunas cosas, necesitarán siempre comprender por qué hacen lo hacen.

FIN DE LAS FRONTERAS

Vivimos en un mundo sin fronteras cognitivas. Esto se ve reflejado, sobre todo, en la educación: hoy se puede aprender en todo momento y en todo lugar. Las empresas ya no contratan a una persona talentosa para que sea empleada de la empresa, sino que se trabaja por proyectos.

SABER COLECTIVO

El saber ya no está más en una persona: todos podemos colaborar con el co­nocimiento del otro. Las empresas pueden cometer el error de etiquetar rápi­damente a las personas en un rol; por ejemplo, asumimos que el que siguió una carrera de finanzas es bueno en eso, pero no nos fijamos en las otras aptitudes que pueda tener y, consecuentemente, éstas no dan frutos.

ALQUIMISTAS DEL APRENDIZAJE

Vivimos en un mundo donde la información ya no está confinada a una biblio­teca o a un aula. Necesitamos modelar el aprendizaje a medida. Esa adaptación debe realizarse de manera efectiva. Una de las habilidades más importantes para el mundo de hoy es poder conseguir datos y discernir entre la veracidad y utilidad de los mismos.

EDUCAR PARA EL SIGLO XXI

Desde estos nuevos escenarios, se percibe que la mayoría de las universidades no está formando a los estudiantes con las habilidades que se necesitan en el trabajo en el que prima la habilidad de aprender sobre el conocimiento del con­tenido, ya que los conocimientos se vuelven obsoletos rápidamente. El sector privado no puede esperar que las universidades se adapten y desarrollen esas habilidades; hoy, un proceso de búsqueda de talentos es también un proceso de desarrollo y aprendizaje, donde el joven, seleccionado o no, gana nuevos cono­cimientos. Las empresas tienen que ser formadoras. Así sumamos a la forma­ción tradicional elementos modernos para una metodología orientada hacia el trabajo.

EL PAPEL DEL SECTOR PRIVADO EN LA EDUCACIÓN

Las empresas son también protagonistas de la formación de la gente para el trabajo y esto reemplaza el concepto de “esperar a que la gente venga forma­da” o que desee ser formada lo que todavía representa un paradigma para las empresas.

Comprender que una empresa “es” un paso más en el proceso de aprendizaje y que, en tal aprendizaje, se tiene que generar una relación ganar-ganar para ambas partes es el rol que tienen que asumir las empresas hoy en la formación para el trabajo.

(*) Esteban Morin. Director de Compañía de Talentos para la región de Latinoa­mérica. Expositor y conferencista invitado a distintos foros de RR.HH, talent acqui­sition, gestión de talentos, tendencias de nuevas generaciones. Responsable por la gestión de proyectos de empresas como: Banco de Crédito del Perú, Itaú, Coca-Cola, Google, IBM, Mattel, Pepsico, Unilever.

Coordinador para Argentina, América Central, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú de la encuesta “Carrera de los Sueños”: investigación sobre estudiantes y gra­duados en el mercado laboral. Consultor y capacitador de líderes en empresas, ONGs y áreas de gestión pública. Asesor en estrategias de marca empleadora, especial­mente para con el público joven.