06/02/2018

Paraguay: “Como vivamos, educaremos”

El entorno familiar, la comunidad educativa, los comercios con sus ofertas, los gremios docentes enarbolando su propio reclamo, los medios de comunicación desde su rol crítico; todos observan este nuevo inicio como una oportunidad de aspirar a algo mejor de lo que tuvieron el año anterior.

Marcial Diaz

La educación es un tema del que todos hablamos.

Muchos comprendiendo más que otros, muchos comprendiendo poco o nada. Pero el hecho de que se trata de un tema que verdaderamente compete a todos y por lo tanto, debe ser manejado y debatido por todos, es una verdad incuestionable.

Cuando hablamos de educación, lo hacemos en la mayoría de los casos como si el proceso de educar fuese algo ajeno a uno; y lo hacemos además, pretendiendo saber cuándo un niño está educado y cuándo no. ¿Qué saberes implica el que un niño sea ?bien educado?? ¿Qué conocimientos involucra? ¿Qué debe saber hacer, cuál debería ser su actitud? ¿Cómo debería vivir? La idea del ?bien educado? difiere de una persona a otra, porque encierra una abstracción que parte de un concepto muy personal.

EDUCAR, UN PROCESO HUMANO

?Como vivamos, educaremos? reza la frase que encabeza el comentario de hoy perteneciente al escritor chileno Humberto Maturana. Todo niño o adulto que convive con otro se adecua o adapta de manera natural a la forma de vida que le toca.

Así se llega a formas de vida ?coherentes? dentro de una cultura o comunidad. La Educación no es un acto en sí, ni se produce exclusivamente en la escuela. Es algo que ocurre todo el tiempo en toda la sociedad dentro de un contexto cultural, de manera recíproca, como una transformación que se da en el hecho mismo de convivir. ?Como vivamos, educaremos, y conservaremos en el vivir, el mundo en que vivamos como educandos?? continua diciendo Maturana, aludiendo a una educación que se traslada a la vida, más allá del mundo teórico o de los saberes valorados únicamente dentro de los límites de un aula.

DOS PREMISAS PARA LOGRAR TRANSFORMACIONES

Por un lado, hay que revisar la mirada sobre los protagonistas del proceso. La mirada de la educación escolar debe centrarse nuevamente en el sujeto que debe recibirla, pero no podemos perder de vista la figura de quienes conducen el proceso: los maestros. Por otro lado, la otra premisa es la que guarda relación con el peso que depositamos en la escuela. La escuela es sólo un aspecto en el proceso educativo. Debemos dejar de creer que la educación se produce única y exclusivamente en un espacio consagrado para ello. ¿Cómo ?vivir?  estas dos premisas para poder educar en ellas? Son desafíos a emprender y no se deben postergar.

LA FORMACIÓN DE LOS MAESTROS DEBE CAMBIAR

Así como debemos crear espacios para que los niños y niñas desarrollen su ser, incorporen saberes y aprendan a ?vivir esa educación?, los espaciosde formación docente deben desarrollar el Ser del Maestro, enseñarles a convivir con el medio y a  entender las características y a identificar las necesidades del sujeto que aprende en cada tiempo que le toca vivir.

Si no se modifica la política en relación a la formación de los docentes, todos los esfuerzos que pongamos en mejorar las condiciones y el desempeño de los maestros caerán en saco roto. Repetidas veces se ha mencionado la importancia del maestro en el proceso educativo pero poco o nada se ha hecho para cambiar el modo en que formamos a los maestros, es decir, los maestros siguen viviendo en un modo de pensar, de actuar, de producir conocimiento, que no se condice con las necesidades de la sociedad actual, y menos aún con las futuras.

El medio en el que los docentes se forman, las escuelas de formación docente y las capacitaciones en servicio deben proponer un nuevo modo de relación, gestión y acción con los maestros y maestras del Paraguay. El modelo de enseñanza de docentes orientado netamente a respetar un procedimiento, un contenido y trasmitir información ya no es posible, es urgente que nuestros reclamos como sociedad se concentren en proponer y exigir acciones innovadoras en la formación y la capacitación docente.

LA EDUCACIÓN, RESPONSABILIDAD DE TODOS

Una vez que los maestros y maestras están listos y en sintonía con un nuevo modelo, podremos también esperar un mayor aporte de la escuela a la educación. Pero quedará pendiente la parte que nos toca a todos, a la sociedad como tal. Tenemos que entender que la educación no es una acto extraño a ?mí?, que se da solamente en un solo espacio llamado escuela. La educación se da en el convivir, y eso ocurre todo el tiempo y en todo lugar.

Para empezar con ese cambio de percepción podemos plantearnos ciertas preguntas: ¿Cómo estamos conviviendo los paraguayos? ¿Qué cosas estamos valorando en nuestra convivencia social? ¿Cuál es la ética con la que estamos conviviendo?

Si sabemos que la educación se produce en todos los espacios, las respuestas guiarán hacia una educación que pueda llevarnos a un mejor vivir.