25/07/2017

Panamá: Educación de Calidad "Una Urgencia Mundial"

Por: Ana Isabel Castillo Araúz

Miembro de Jóvenes Unidos por la Educación.

Es indignante, en pleno Siglo XXI, que, globalmente, 61.4 millones de niños de edad primaria, no tengan acceso a la educación. En el caso de las niñas, hay 1.5 más probabilidades  con respecto a los niños, que no tengan acceso a educación. Incluso, acceder al sistema educativo no garantiza que reciban educación de calidad: 250 millones de niños no  alcanzan el 4to grado o no tienen habilidades básicas en lectura, escritura y matemáticas al llegar a 4to grado. Hay casi 72 millones de jóvenes desempleados en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La educación de calidad  se ha convertido en una necesidad de urgencia mundial.

 La 4ta meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU es brindar educación de calidad. La Educación es un derecho humano del que emana la posibilidad del ejercicio de todos los demás derechos. Sin educación de calidad, nuestra niñez y juventud no tiene oportunidad de salir adelante.

 Recientemente, la ONU fue sede del Foro de Alto Nivel de Acción para la Educación como Objetivo de Desarrollo Sostenible. Países de todo el mundo convergieron para exponer avances y posibilidades de mejora en sus sistemas educativos. Tuvimos la oportunidad de ser parte de la delegación de Panamá. Fue un espacio de participación y de aprendizaje que valoro como joven, en un entorno donde se consideran y deciden asuntos de alcance global.

 Es un imperativo social crear espacios de participación responsable para los jóvenes. Las tendencias demográficas hacen evidente que, para el desarrollo sostenible de los países, el empoderamiento y participación activa de los jóvenes como protagonistas del cambio y no solo espectadores, es clave. Nos tocó participar en un panel en el que jóvenes de alrededor del mundo expusieron cómo aportan a mejorar la calidad de educación de sus países. Estos espacios globales en los que se escucha la voz de los jóvenes contribuyen a confirmar que nuestro aporte es necesario. Pudimos percatarnos que los jóvenes del mundo son conscientes de la importancia de la educación y de la necesidad de alcanzar educación de calidad para convertirla en una herramienta de movilidad económica y de  paz social. Como jóvenes, nuestro deber es trascender la mera exigencia de una mejor calidad de educación y hacernos parte de la solución.  

 Algunos de nuestros planteamientos en este foro mundial son: no es suficiente el acceso a la educación, sino que debemos garantizar el acceso a educación de calidad; el sector privado debe tener un rol activo en la educación del país, contribuyendo a la formación de capital humano nacional; es necesario invertir y aprovechar la tecnología como herramienta de aprendizaje para reducir la desigualdad; y es urgente garantizar maestros con buena formación académica.

Insistimos en la necesidad que nuestra educación debe encaminarse a brindar a cada persona la oportunidad de desarrollar al máximo sus habilidades, con un enfoque integral, que promueva la resolución de problemas, la ciudadanía global y el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

 Somos convencidos de la importancia de la necesaria participación de los jóvenes en la toma de decisiones a través de enfoques creativos e innovadores. Organizaciones como Educación 2020 en Chile, One African Child en Nigeria y Jóvenes Unidos por la Educación en Panamá han asumido un liderazgo, creando espacios en los que los jóvenes ocupan su papel de agentes de cambio y pasan a ser parte de la solución. Los jóvenes no somos el futuro: somos el presente y es en el presente cuándo debemos actuar. Mañana será muy tarde.