11/08/2017

Panamá: “Del dicho al hecho” Unidos por la Educación

Al hablar de educación, es fácil meterse en calles sin salida debido a numerosas variables y actores que inciden en el hecho educativo.  SI existe un área del saber humano en el que abundan los gurúes, es en educación.  Todos coincidimos en la importancia que tiene el tema, pero no nos comprometemos a gestionar, como sociedad, una participación más activa en los procesos educativos.  Casi todas las opiniones inician con frases trilladas, como:  “el Gobierno debe hacer…”, “los docentes deben ser o hacer…”, “los padres de familia son los responsables de…”.  Es raro que comiencen con un compromiso adquirido en primera persona del singular y,  mucho menos, con el deber de pasar del dicho al hecho.

Como ciudadanos, hemos desatendido muchas responsabilidades relacionadas con las escuelas.  Hemos convertido a los centros educativos en guarderías;  confiamos en las notas del boletín, sin cerciorarnos que nuestros niños hayan adquirido competencias básicas.  Seguimos culpando o exigiendo más a gobiernos y a docentes, sin comprender la responsabilidad compartida que tenemos todos.  No basta garantizar la educación de nuestros hijos si no les brindamos una sociedad que les acompañe: esto sólo ocurrirá si logramos ofrecer una educación de calidad a todos los niños del país a fin de reducir la desigualdad y alcanzar el desarrollo que el crecimiento por sí solo, no  brinda.

Por fortuna, las excusas se acaban.  La tecnología aporta herramientas y formas de aprender que reducen brechas, antes muy difíciles de abordar.  Para el que no tiene tiempo, o cree no tener recursos y ser parte de la solución, también hay menos pretextos. En los últimos años, han surgido grupos de la sociedad civil que se han impuesto la tarea de hacerse parte de la solución, con programas  interesantes y de alto impacto.  Cada iniciativa se enfoca en alguna de las variables en materia educativa y, lo más importante, cada vez actúan más de forma interconectada, lo que ha hecho posible lograr sinergias y potenciar los programas.

En Chiriquí, el Capítulo de Unidos por la Educación, se acerca a cumplir seis años.  Opera con aliados estratégicos como lo son los  gremios empresariales, las universidades, los clubes cívicos, la Alcaldía de David, el Ministerio de Desarrollo Social  (MIDES), el Ministerio de Educación (MEDUCA) y representantes de la sociedad civil. Estos actores  aportan su tiempo a la ejecución de programas dirigidos a impactar en la calidad de la educación y más importante aún, a promover la participación ciudadana en positivo en educación.

Creemos que el centro de la acción educativa es el estudiante.  Lograr empoderarlo y que asuma, con responsabilidad, la oportunidad de educarse es prioridad.  Promovemos su empoderamiento mediante programas que incluyen iniciativas como talleres de valores, técnicas de estudio, manejo del tiempo y administración de conflictos.  Fomentamos que sueñen con un futuro en lo técnico, profesional o empresarial y la importancia de construir desde hoy, ese futuro.

Basta ya de culpar a otros o de filosofar: es impostergable la construcción del sistema educativo que permita brindar oportunidades a los niños de Panamá, sin importar el sitio donde nacen.  Es crucial la colaboración ciudadana en iniciativas de  la sociedad civil que son “parte de la solución”, como Unidos por la Educación, sus Capítulos provinciales, Jóvenes Unidos por la Educación, Ayudinga, Enseña por Panamá, Tutorez, y la  Fundación por la Excelencia Educativa y, muchos otros, que han dado el paso de intervenir en positivo.  Postergar esta tarea y no comprender que los males que nos aquejan tienen su raíz en la ausencia de una educación integral, es condenar nuestro futuro.  ¿Usted que hará?

Por Luis Carlos Watts

Unidos por la Educación, Capítulo de Chiriquí