21/04/2017

Honduras. Datos históricos sobre la evaluación estudiantil

La evaluación del rendimiento académico de los estudiantes, para atribuir un valor numérico, en una escala determinada, a los conocimientos, habilidades, actitudes y competencias alcanzadas por ellos en el proceso enseñanza-aprendizaje, puede adoptar diversas modalidades, de acuerdo al contexto de aplicación y a los objetivos que con ella se quieren alcanzar. Debe estar sujeta a revisión oportuna, en procura de la certeza de que está contribuyendo al mejoramiento cualitativo de la educación. Dadas las críticas manifestadas por diversos sectores sobre el sistema evaluativo vigente, la señora secretaria de Educación, doctora Rutilia Calderón, ha informado que este será sometido a revisión, la cual es de mucha necesidad.

Jaime Martínez GuzmanDiario La Tribuna

Recuento histórico sobre la evaluación en nuestra educación media.

1. Hasta en la década de los 40, siglo anterior, cuando la demanda educativa no fue exigente, el proceso evaluativo fue más individualizado, a veces oral, cuando el estudiante, memorísticamente, “decía la lección” o escrita sobre los temas desarrollados, o sea la forma expositiva o de composición. Los exámenes parciales fueron mensuales, con 9 de ellos se conformaba un promedio, con el cual se presentaba el alumno al examen final, previos 15 días de estudio sobre los temas desarrollados en todo el año. El examen final era presidido por examinadores externos, lo que indirectamente propiciaba también valoración de la labor de los catedráticos o profesores de grado. Los alumnos aplazados tenían derecho a los exámenes extraordinarios, que se llevaban a cabo en la segunda quincena de enero.

2. En los primeros años de la pasada década de los 50, a los efectos de evitar el subjetivismo de los exámenes orales y de composición, se adoptó una forma objetiva de evaluación con pruebas tales como verdadero y falso, enumeración, respuesta breve, complementación, selección y término pareados. Siguieron vigentes, los examinadores externos, los exámenes mensuales, los 15 días de estudio, los exámenes finales sobre todos los temas del año y los exámenes extraordinarios de enero. Se apreciaban aspectos de la personalidad, sin asignación numérica a la escala porcentual.

3. Al final de los años 50 y principios y principios de los 60 del siglo anterior, se produce la reforma de la educación media dirigida por el pedagogo Manuel Antonio Santos (QEPD). Los estudiantes ya no pasan de sexto grado a carrera, sino al llamado ciclo común  y aprobado este al ciclo diversificado de carreras. Los exámenes parciales fueron trimestrales (3) con cuyo promedio se entra al examen final, con todos los temas desarrollados en el año. Lo más novedoso es la inclusión en la calificación trimestral, a la par de la parte informativa (hasta 80%) una parte formativa (hasta 20%). Además, los alumnos que alcanzaran promedio mayor de 90% quedaban eximidos del examen final.

4. En los años medios de la pasada década 70 se adoptó en las escuelas normales el sistema semestral, más que todo para dar espacio a más asignaturas en el pensum. El sistema se extendió, sin necesidad ni justificación a las demás modalidades de estudio. Dado los problemas administrativos y técnicos surgidos, luego se volvió al sistema trimestral. Sin embargo, quedaron suprimidos los examinadores externos, los 15 días de estudio, los exámenes finales ya que con el promedio de los trimestres se alcanzaba la mota de promoción, perdiéndose la oportunidad de recapitulación sobre todos los temas desarrollados en el año. Se adoptaron las recuperaciones, una al final del año y otra después de vacaciones. Con el tiempo se suprimió la calificación formativa de 20% y se sustituyó por una   calificación denominada acumulativa, (30%), paralela a la nota de examen (70%) con el objeto, entendemos, de propiciar el espíritu investigativo y otras actitudes deseables en  los estudiantes. Hoy se le dio vuelta a la tortilla, son 30 de examen y 70 de acumulativo. A ello nos referiremos próximamente.